Aperitivo: solomillo de cerdo con cebolla caramelizada y queso de cabra

¿Quieres recetas de aperitivos fáciles? ¡Pues aquí tienes una!

Normalmente suelo tener cebolla caramelizada casera pero en esta ocasión he usado cebolla confitada que compré en el supermercado. He hecho varias veces este pincho, o pintxo que diría un vasco, y me gusta más con la cebolla hecha en casa, pero bueno, la del súper también está rica y te saca del apuro.

Como verás, he usado soplete para dorar un poco el queso pero si no tienes, puedes meter los aperitivos en el horno y gratinarlos un par de minutos.

Ingredientes:

Solomillo de cerdo

Cebolla caramelizada (puedes leer la receta aquí)

Queso de cabra

Pan

1 cucharada de aceite de oliva virgen extra

Sal en escamas

Elaboración:

Si decides hacer la cebolla caramelizada, es lo primero que debes tener preparado, y además, con antelación. Aguanta varios días en la nevera.

Con la sartén muy caliente y con poco aceite, asa los medallones de solomillo.

Una vez hechos, échales sal.

Corta el pan en rebanadas.

Encima del pan coloca cebolla caramelizada, luego la carne y finalmente el queso.

Dora el queso con un soplete o metiéndolo en el horno para que se gratine un par de minutos.

¡Va por ti!

Gazpachos manchegos

La cantidad de carne que hay en los ingredientes admite más tortas cenceñas pero, como siempre, va a gusto del consumidor. Las recetas son orientativas.

Esta receta típica manchega, puedes verla también si haces click con el ratón sobre la imagen de la derecha; la del libro “El Azafrán de La Mancha en la cocina tradicional”.

Hay mucha gente que llama galianos a los gazpachos manchegos pero hay diferencias entre una receta y otra, por eso, dentro de poco, publicaré la de los galianos.

Lo suyo, para respetar el origen de este guiso, es hacerlo con carne de caza pero si no la tienes o no te gusta, puedes sustituirla por pollo. No es lo mismo, pero como dice el refrán, a falta de pan, buenas son tortas.

Y hablando de tortas: las que se necesitan para hacer gazpachos puedes encontrarlas en Mercadona y también en Hipercor o supermercados del C. Inglés.

Hay a quien le gustan con más carne y menos tortas, o viceversa. En esta ocasión, se ve bastante la carne, por eso, si queréis, podéis añadir más cantidad de tortas. Mis cantidad

Una ventaja de este guiso es que, si lo deseas, puedes prepararlo todo el día de antes, salvo las tortas, que las añadirás al día siguiente, quince o veinte minutos antes de llevarlo a la mesa.

A mi me parece una comida buenísima y diferente si tienes muchos invitados en casa; una receta perfecta para combatir el frío en estos días de invierno.

Los ingredientes y la elaboración son cortesía de Mª Ángeles Serrano Cuenca : Mariángeles, fue un placer conocerte y pasar contigo unas horas que siempre recordaré con cariño. Gracias por tu ayuda. El libro está hecho entre todos.

Agrícola Técnica de Manipulación y Comercialización, S.L.

Minaya. Albacete.

Al final de la receta aporto la información nutricional, que, como ya he dicho

Ingredientes (para 10-14 comensales):

1/2 liebre

1 perdiz

1/2 conejo

Los hígados de la liebre y conejo

8-10 tortas cenceñas o la misma cantidad en bolsas de tortas cenceñas (las venden en Mercadona)

1 pimiento rojo italiano

2 cebollas grandes

1 cabeza de ajo morado

6 hojas laurel

200 g de champiñones

200 g de jamón o 1 hueso de jamón

50 hebras de Azafrán de La Mancha

6 u 8 tomates

150 mL aceite de oliva virgen extra

2.5 L de agua

Unas ramas de tomillo y de romero frescos

Pimienta negra en grano

3 cucharadas de almendras tostadas

12 ramas de perejil

Sal

Elaboración:

Fríe los hígados con algo de sal. Reserva en plato.

Parte la carne en trozos grandes. Echa la perdiz y la liebre a una cazuela con las hierbas aromáticas, una cebolla, el ajo, el laurel, el pimiento, la pimienta y la sal. Cuécelas y cuando quede poco para que la carne esté tierna, añade el conejo.

Una vez la carne esté acabada, sácala del caldo y desmenúzala cuando esté fría. Mejor con las manos. No debe quedar ningún hueso. Reserva.

Cuela el caldo y resérvalo también.  

En un recipiente de capacidad suficiente, prepara un sofrito con la otra cebolla y los tomates, todo muy bien picado. Cuando esté casi hecho, agrega los champiñones, el jamón cortado en dados, y posteriormente, la carne desmenuzada.

Vierte encima el caldo de la cocción y deja que hierva unos diez minutos.

Mientras tanto, haz un majado con los hígados fritos, el perejil, el azafrán, las almendras y un poco del caldo de la cocción. Deja cocer.

Pasados cinco minutos agrega las tortas cenceñas troceadas.

La elaboración estará terminada cuando las tortas estén muy blandas y el caldo casi haya desaparecido (esto ya va un poco a gusto de cada uno).

Va por ti.

paté de níscalos y azafrán de la mancha

Tostas de paté de níscalos con tomillo, madroños y un hilo de aceite de oliva virgen extra

El paté de níscalos es de sabor intenso y nada complicado de hacer. Está mejor de un día para otro. Como lleva nata, no quise dejarlo más de tres días en la nevera pero creo que como máximo una semana si aguantaría.

Podría haber añadido alguna hierba aromática pero preferí no hacerlo porque pensé que le quitaría protagonismo al Azafrán de La Mancha, y bueno, aunque para gustos los colores, creo que en esta ocasión ha sido un acierto porque se pueden espolvorear frescas por encima, ganando en aroma y sabor. Decide tú. Las recetas son orientativas.

Si lo deseas, puedes echar un poco de guindilla, no le irá mal.

Este paté combina con hierbas como el romero o el tomillo. Para decorar las tostadas puedes usar nueces, piñones o el fruto seco que prefieras pero yo, como el día que hice las fotos tenía madroños que acababa de coger, preferí usarlos.

El dulzor de estos frutos casa bien con la potencia del sabor de este paté. Quien sigue el blog, sabe que me gusta mezclar lo dulce con salado. Era una oportunidad que no podía dejar pasar.

Personalemente prefiero espolvorear las hierbas al final, así pongo las que me apetecen en ese momento. El aceite tampoco le viene mal

Ingredientes:

500 g de níscalos

80-90 hebras de azafrán de La Mancha ( 0,200 g aprox.)

80 g de mantequilla

1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra

1 cebolla (160g aprox.)

1 diente de ajo morado

200 mL de nata para cocinar

100 mL de brandy

Tomillo, romero, orégano (elegid una o todas a la vez)

Sal

Para limpiarlos utiliza un paño de algodón húmedo. Evita meterlos bajo el agua.

Elaboración:

Limpia con esmero los níscalos evitando meterlos bajo el agua. Puedes usar un paño húmedo. Reserva.

Corta la cebolla en trozos no muy grandes y pica los ajos. Ten en cuenta que luego lo vas a triturar todo.

En una sartén calienta aceite con mantequilla y dora ahí la cebolla y los ajos.

Cuando estén casi hechos, incorpora los níscalos que previamente has cortado en trocitos pequeños.

Echa sal y añade el coñac.

Mientras se evapora, aprovecha para triturar el azafrán en un mortero o con ayuda de papel no adherente.

Cuando se evapore, vierte la nata, echa el azafrán y deja que espese. No debe quedar mucho líquido.

Rectifica de sal y tritúralo todo en la batidora y consérvalo en la nevera dentro de un recipiente hermético.

Con unos piñones tostados o crudos tampoco debe estar mal.

Notas:

He usado este paté untándolo sobre tostadas a las que les he espolvoreado tomillo y he echado un hilo de aceite de oliva virgen extra.

Otro día hice unas hamburguesas con carne de corzo. Abajo puse cebolla caramelizada, luego la carne y en el pan de arriba unté paté. Sencillas y muy ricas.

Como ya te he contado más arriba, este paté gana sabor con el paso de las horas y puedes tenerlo en la nevera unos cuantos días.

Salen como 200g o 300g de paté. No lo he pesado pero calculo que más o menos puede ser esa cantidad.

Se puede hacer este paté cambiando níscalos por champiñones u otras setas. Tal vez pruebe otro día para comparar cuál me gusta más.

Si 80, 90 o 100 hebras de azafrán de La Mancha te parece mucho, piensa que en 1 gramo hay entre 400 y 500 hebras. ¿A que ahora lo ves de otro modo?

Va por ti