Rollitos de morcilla de Burgos

Siempre veía estos rollitos en un recetario de Embutidos Rios y nunca los hacía. Son fáciles y sabía que iban a estar muy ricos pero por uno u otro motivo, lo dejaba pasar.

Aunque por fin llegó el día y como me gustaron tanto tanto, decidí compartir la receta con vosotros.

La cantidad de morcilla y queso va a ojo. Depende de los rollitos que quieras hacer.

Utilicé capricho de morcilla de Burgos Rios porque me resulta mucho más cómodo para este tipo de aperitivos pero si no lo encuentras, te tocará asar una morcilla en la sartén, deshacerla en caliente y mezclarla con el queso.

Puedes presentarlos tal cual o acompañarlos con una salsa de pimientos y nata aunque con esta de berenjena y pimientos del piquillo que puedes leer si pinchas aquí, también quedan estupendos.

Ingredientes:

Capricho de morcilla de Burgos Rios

Queso de untar (con esa mousse de queso con trufa que venden quedan muy ricos)

Pan de molde

Harina

Huevo

Tomillo para decorar

Aceite de oliva virgen extra para freír los rollitos

*Si quieres hacer la salsa de berenjena y pimientos del piquillo, pincha aquí para leer la receta

Elaboración:

Mezcla a partes iguales la morcilla o el capricho de morcilla y el queso para untar.

Aplasta las rebanadas de pan de molde con el rodillo hasta que queden finitas.

Unta la mezcla de queso y morcilla.

Enrolla y corta cada rollo primero por la mitad y luego cada mitad en la mitad. Deben salir 4 partes iguales.

Pasa cada rollito por harina y huevo.

Fríelos en aceite muy caliente hasta que queden dorados.

Espolvorea tomillo seco o fresco y disfrútalos.

Es mejor comerlos calientes.

Nota: 

Como ya dije al principio, si utilizas una morcilla, tendrás que quitarle la piel y asarla sin aceite en la plancha hasta que se deshaga y sea fácil mezclarla con el queso. Siempre a partes iguales.

Hazlos porque merecen la pena. Quedan súper blanditos, esponjosos y con un sabor muy agradable. El queso y la morcilla combinan muy bien como ya dije aquí hace casi 6 años.

Va por ti

Blinis con guacamole, salchichón y tomate

Una aperitivo que me encanta y si la base es un blini, queda mejor que si es una tosta o rebanadita de pan.

El guacamole puedes hacerlo con antelación. Aguantará unas horas en la nevera.

Los blinis deben tener tamaño bocado. Cómpralos medianos aunque si te pasa lo que a mi, que el día que los iba a fotografiar sólo encontré blinis grandes, te tocará cortarlos a medida.

Ingredientes:

Blinis

Salchichón o salami

Tomates cherry

Aguacates

Cebolleta

Zumo de lima

Cilantro

Tabasco (opcional)

Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

Pica mucho la cebolleta y mézclala con el aguacate triturado con el tenedor.

Rocía con un poco de zumo de lima.

Añade sal y tabasco si lo quieres picante.

Calienta los blinis siguiendo las instrucciones del fabricante.

Unta el guacamole y coloca una rodajita de salchichón.

Pon medio tomate cherry y espolvorea cilantro.

Si lo deseas puedes echar un hilo de aceite de oliva virgen extra.

Fácil, ¿verdad? Espero que te guste.

Va por ti.

 

 

Sardinas de cuba aliñadas. Aperitivos con sardinas

Este aperitivo es mérito de mi hermano. Lo hizo él.

Hace poco recordó que un compañero suyo de piso preparaba las sardinas de cuba de este modo y no se si fue porque quiso rememorar su época de estudiante o simplemente las hizo porque se acordó de lo mucho que le gustaban.

El caso es que una tarde, estando en su casa, me ofreció estas sardinas y me gustaron tanto que decidí hacerles una foto y publicar la receta.

Mi hermano dijo que su amigo y compañero, se llama Javi, también le echaba pimiento verde crudo.

Reconozco que nunca me ha gustado el olor de estas las sardinas de cuba y me alejaba cuando mi abuelo las comía con naranja pero de este manera me parecieron riquísimas.

Es muy fácil hacerlas. Los ingredientes van a ojo aunque daré cantidades aproximadas.

Ingredientes:

2 sardinas de cuba también llamadas sardinas de cubo, sardinas rancias, guardias civiles o arenques salados.

1 cebolleta grande o 1 cebolla

2 dientes de ajo morado

1 pimiento verde

Perejil picado

Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

Ponte unos guantes.

Coge una sardina. Quítale la cabeza y córtale el borde de la barriga.

Mete el dedo y limpia bien el interior de la sardina.

Ábrela y saca la espina central con cuidado para evitar quitar mucha carne.

Retira también las espinas pequeñas.

Desde el centro de la sardina y en dirección hacia la barriga, mete el dedo y ve separando la carne de la piel.

No deben quedar escamas.

Cuando las sardinas estén muy limpias, pártelas en trocitos y échalos a un cuenco.

Repite la operación con todas las sardinas que utilices.

Pica la cebolleta, los dientes de ajo, el perejil y el pimiento verde. En esta ocasión mi hermano no le echó pimiento pero lo aconseja.

Cubre con aceite de oliva virgen extra.

Déjalo reposar 24 horas como mínimo. Aguanta varios días en la nevera.

Va por ti hermanito.

Javi, gracias por ilustrar a mi hermano. 🙂