Rellenos dulces

Los rellenos dulces son un postre típico de Albacete que se suelen hacer por Semana Santa.

Es otra de las recetas que aparecen en el libro para el que trabajé y que fue editado por la Fundación Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Azafrán de La Mancha. Podéis descargarlo de manera gratuita haciendo click aquí o en la imagen de la derecha.

La receta fue cortesía de la envasadora de azafrán de La Mancha Mª Ángeles Serrano Cuenca (Agrícola Técnica de Manipulación y Comercialización SL, Minaya, Albacete)

Muchas gracias Mariángeles por tu ayuda.

Ingredientes:

Miga de medio pan de hogaza pequeño

30 hebras de #AzafrándeLaMancha

9 huevos

8 cucharadas de azúcar

1/2 rama de canela

La piel de una naranja

1 vaso de leche (200 mL aprox)

Aceite de girasol

2 L de agua

Elaboración:

Mezcla muy bien la miga desmenuzada y los huevos. Debes añadirlos uno a uno y no eches el siguiente hasta que el anterior no esté bien batido. Tiene que quedar una masa blanda.

Calienta el aceite de girasol y ve echando cucharadas de la masa para que se frían los rellenos. Usa una cuchara sopera.

Escúrrelos a conciencia y deja que reposen en una fuente.

Ahora, en un cazo, tuesta cuatro cucharadas de azúcar. Cuando el caramelo esté hecho, retira del fuego y deja que enfríe un poco para, después, añadir el agua y cuatro cucharadas más de azúcar.

Echa también la cáscara de naranja y la canela.

Pon al fuego y cuando rompa a hervir cuenta cinco minutos e introduce los rellenos para que cuezan otros quince minutos más.

Mientras tanto, tritura el azafrán y échalo a un vaso de leche templada. *ver notas al final

Pasado este cuarto de hora, agrega la leche al cazo y de nuevo, deja que cueza cinco minutos más.

Remueve con cuidado para que se mezcle todo muy bien. Es aconsejable mover el cazo en lugar de meter un cucharón. Hay que evitar que se rompan los rellenos.

Deja enfriar y sírvelos al día siguiente.

Notas:

👉🏻 ¿Sabías que sólo el azafrán amparado bajo la DOP Azafrán de La Mancha se puede llamar azafrán de La Mancha (valga la redundancia) o azafrán manchego?

👉🏻El azafrán se debe triturar en un mortero preferiblemente de piedra o colocando las hebras en un trozo de papel no adherente, doblarlo y pasarle, por ejemplo, una cuchara por encima hasta que las hebras queden pulverizadas.

CHORIZOS DE JABALÍ. CÓMO HACER CHORIZOS CASEROS.

Hacer tu propio embutido en casa es más fácil de lo que parece. Eso si, hay que tener una máquina para embutir y un lugar donde colgar los chorizos.

Antiguamente se conservaban en orzas llenas de aceite de oliva virgen extra, al menos así lo hacían en casa de mis abuelos maternos, aunque hoy, se pueden congelar una vez están secos.

La receta para hacer chorizos es archiconocida pero quería publicarla en el blog para dejarla de recuerdo. Son recetas y costumbres que no se deben perder. Por nuestra parte, mis abuelos y mi madre pueden estar tranquilos porque mi hermano y yo continuaremos con la tradición.

He de decir que los de las fotografías están hechos por mi hermano Julián y sus amigos Pedro, Miguel y Julio.

Mi madre es quien nos ha enseñado. Ella aprendió a aliñarlos siendo jovencita gracias a que observaba a una señora de Aldea del Rey que iba a casa de mis abuelos a guisarles la matanza. Según parece, esta señora tenía mano de santo y debe ser cierto porque a mi madre le salen estupendos y todo es gracias a aquella aldeana llamada Constanza.

Pero sigamos, los chorizos de hoy están hechos sólo con carne de jabalí aunque puedes sustituirla por cerdo ya que las proporciones no varían. Eso si, con la carne de monte puedes permitirte echar más aliño porque lo admite muy bien debido a que su sabor es más fuerte.

Te recuerdo que la carne de jabalí debe ser siempre analizada por un veterinario antes de ser consumida.

Ingredientes: 

8kg de carne de jabalí (lomo, jamón, paleta). Puedes sustituirla por cerdo.

7 kg de panceta de cerdo. Puedes pedirle al carnicero que la limpie bien o hacerlo tú en casa.

300g de pimentón de la Vera (puedes mezclar dulce y picante)

De 175g a 200g de sal

3 cabezas de ajo morado de las Pedroñeras

100g de pimienta negra

Orégano (lo que pidió. Lo siento, no lo pesé pero pueden ser unos 50g)

1 manojo de perejil

2 vasos de vino blanco (400ml)

Un ovillo de cuerda de atar

Dos mazos de tripas. El tendero te calculará la cantidad cuando le digas la carne que vas a hacer. Pero para unos 15kg de carne, con dos mazos hay suficiente.

Una aguja gorda e hilada con un hilo vistoso para evitar que se pierda

Elaboración:

Pica la panceta.

Si te gusta más picado, puedes colocar unas cuchillas con agujeros más pequeños. La máquina de la foto era una de las muchas que usaban en casa de mis abuelos maternos.

Pica la carne.

Mezcla todo bien en un barreño grande o una artesa.

Pela y pica muy bien los ajos morados. Si tienes picadora, ¡úsala! si no es así, utiliza el mortero. No olvides quitarle el germen a los ajos porque amarguea con el tiempo y se notará cuando comas los chorizos.

Pica también el perejil. Sólo las hojas.

Añade el resto de los ingredientes y deja reposar de 3 a 24 horas como mucho.

Al día siguiente haz la prueba asando un poco de la mezcla en la sartén. Si hay que corregir algún ingrediente, es el momento de hacerlo.

Ahora toca embutir. Para ello, mete las tripas en agua templada para limpiarlas e hidratarlas. Con unos minutos será suficiente para que se mojen bien. No uses agua muy caliente porque pueden picarse y romperse con facilidad.

Coloca el embudo de embutir en la máquina y mete la tripa hasta el fondo. Rellena la tripa con la carne. Sujeta el extremo con los dedos. Debe quedar prieta.

Deja un poco de tripa en los extremos para poder atarlos bien.

Antes de pinchar los chorizos, debes coger unos palos y hacer ovillos ya que así, será más cómodo atarlos. Los hicimos con unas brochetas de madera que partimos por la mitad. No teníamos otra cosa. Si te fijas en la foto, puedes verlos entre el barreño y la cesta.

 Luego ata los chorizos. Empieza por un extremo formando una bolita pequeña bien atada y luego divide la tripa para darle a los chorizos el tamaño que quieras. Para la próxima vez, grabaré un video pero de momento te dejo este. Es más fácil verlo que explicarlo. A partir del minuto 7 puedes ver cómo se atan. Es todo un arte y es importante hacerlo bien.

Una vez atados los chorizos, se vuelven a pinchar con una aguja enhebrada para no perderla entre la carne.

Lo ideal es coger un trozo muy largo de hilo y hacerte un collar para tener siempre la aguja colgada. Tiene que ser lo suficientemente largo como para que te sea cómodo pinchar el embutido sin descolgarte la aguja del cuello. Así evitarás perderla. Mi hermano usó una aguja de coser lana.

Y ya, una vez atados y bien pinchados, sólo falta colgarlos en un lugar seco y aireado.

Según los prefieras más o menos tiernos, los descuelgas antes o después. Aproximadamente es una semana lo que deben permanecer colgados aunque mi hermano los deja unos días más porque los quiere más duros. ¡Cuestión de gustos!

A mi me encantan así, cruditos..tal y como los ves en la foto pero a mi hermano le gusta cortarlos en rodajas y hacerlos en el microondas. En menos de un minuto ya están listos.

Julianín, Miguel, Perico y Julio: ¡va por ustedes! 🙂

Si quieres ver todas las recetas y pinchos que he publicado con chorizo, haz clic aquí.

También va por ti. No pienses que me olvido.

 

 

LA SANGRÍA DE MI ABUELO

recetadesangria

Una de las muchas cosas que me recuerdan a mi abuelo materno es esta sangría. Siempre tenía una jarrita en la nevera, pero sólo cuando había melocotones. Parece que lo estoy viendo abrir la nevera, sacar la jarra, llenar un vaso e ir a su sillón para disfrutar y saborear cada traguito. Era muy goloso (galgo que diría un manchego)

El melocotón era su fruta favorita y la de su padre también, por eso se ganó el mote de “cotón” en Puertollano.

El apodo se lo pusieron a mi bisabuelo por la cantidad de melocotones que compraban para él cuando era la temporada. Apodo que salpicó al resto de la familia, a quienes empezaron a llamar “cotones”.

Mi abuelo hacía la sangría igual que su padre, sin bebidas gaseosas ni licores de fruta. Sólo vino blanco, azúcar y melocotones.

Aunque no tiene misterio alguno, quería dejarla en el blog junto al resto de recetas que me recuerdan al abuelo, a su casa o a las comidas de mi madre. (pincha aquí si quieres ver esas recetas)

Pero me dejo de nostalgias e historias y voy ya con los ingredientes, que dicho sea de paso, van a ojo.

La cantidad de azúcar que doy, puede que a ti te parezca poco, o tal vez demasiado. Es orientativa y lo suyo es que vayas probando hasta dar con el punto de dulzor que a ti te guste.

No se el número de cucharadas de azúcar que le echaba mi abuelo pero seguro que eran bastantes porque le gustaba la sangría  muy dulce.

La cantidad de azúcar va a gusto de quién hace la sangría.

sangria Ingredientes:

1 litro de vino blanco (que te guste para beber)

200g de azúcar

2 o 3 melocotones pelados y picados

Hielos

Elaboración:

Mezcla el azúcar con el vino y remueve bien hasta que se disuelva del todo.

Pela y pica en dados los melocotones y échalos a la jarra.

Si lo deseas, puedes añadir unos cubitos de hielo. Mi abuelo también lo hacía.

¡Y ahora a disfrutar de un vasito de sangría!

Notas:

Aguanta varios días en la nevera

Se debe tomar muy frío y debe ser dulce. Ya verás qué sabor más agradable tiene.

sangriavinoblanco

Va por ti.