CARPACCIO DE CALABACÍN CON QUESO CREMA

Te aseguro que es un bocado delicioso que crea adicción y es muy fácil hacerlo.

Sólo tienes que partir el calabacín en tiras muy finitas. Hazlo con el pelador de verduras o con una mandolina.

Cuanto más pequeño y delgado sea el calabacín, mucho mejor.

Lo escaldas diez segundos en agua hirviendo con sal. No escatimes en sal, ya sabes que el calabacín es algo insípido.

Escurre las tiras y mételas en un recipiente con agua fría, muy fría..



Unos segundos después, cuando las tiras estén frías, las vas sacando una a una según vayas haciendo los rollitos.

Para ello, coges una cantidad no muy grande de queso crema con una cucharita de postre. Lo colocas sobre el extremo de la tira de calabacín, echas algo de sal y pimentón o pimienta y lo enrollas.

Una vez estén hechos puedes volver a espolvorear un pelín de esa misma especia o condimento y le echas un hilito de aceite de oliva virgen extra.

Puedes hacerlos con pimienta, pimentón o miel.

Los tres sabores me gustan mucho. ¿Cuál prefieres tú?

A los que llevan pimienta o pimentón, no olvides echarles un chorrito de aceite de oliva virgen extra cuando estén hechos.

Ya me contarás si lo haces en casa.

Mira este video y comprobarás lo fácil que es hacerlos.

Ingredientes:

1 calabacín pequeño
Queso crema
Pimentón, pimientas, miel (A elegir. Esto es para espolvorear lo que os guste una vez esté emplatado)
Sal
Aceite de oliva virgen extra

Va por ti

 

calabacín, como sonaprovechar.

CROQUETAS DE CALABACÍN

Un día hablando con una amiga sobre croquetas, me dijo que las de calabacín estaban muy ricas, que sorprendían por su sabor y a los pocos días las hice y junto con las de morcilla , se convirtieron en mis favoritas.

Puede que a algunos, os parezca raro hacer croquetas con esta hortaliza, pero si os animáis y las hacéis, os van a gustar mucho.

Hay recetas de croquetas a las que se les echa cebolla, y puede que a estas, la cebolla también les vaya bien, pero nunca me ha dado por probar porque así están perfectas para nosotros y pasarían de ser croquetas de calabacín a croquetas de calabacín y cebolla. Aunque lo mismo un dia de estos las hago así..

En fin, que no voy a comentar nada más sobre esto porque las croquetas se pueden hacer de mil quinientas maneras, y hoy, aquí y ahora, son solamente de calabacín.

Ingredientes:

1 Calabacín (400g aproximadamente)
2 Cucharadas de Mantequilla
1 Cucharada de Aceite de Oliva Virgen Extra
4 Cucharadas de Harina (ó 3 cucharadas colmadas) 120g aprox
3 Vasos de Leche colmados
Pelín de Nuez Moscada
Huevo
Pan rallado

Preparación:

Pelar el calabacín y picarlo en trocitos pequeños.

Rehogarlo en la sartén con la mantequilla y el aceite.

Yo lo pico mucho para engañar a mis hijos y que no vean trozos grandes de calabacín en las croquetas, pero si a vosotros no os importa, podéis dejarlos un poco más grandes. Eso ya es cosa de quien las cocine.

Cuando el calabacín esté blando, se añade la harina y se mezcla bien.

Se echa la leche, la sal y la nuez moscada.

Vueltas y vueltas y más vueltas para que la bechamel quede sin grumos.

Cuando al darle vueltas, la sartén quede limpia y la masa se vaya detrás de la cuchara de palo, será señal de que ya está hecha.

Retirar del fuego y dejar enfriar.

Darle forma a las croquetas, pasar por harina, huevo y pan rallado.

Freír o congelar por separado, envolviéndolas en film transparente para que no se peguen.

Y ya está!

Consejo:

Lo que hago es echar la masa en film transparente, darle forma de rulo largo con el grosor que quiero para las croquetas y dejar enfriar. Así, sólo tengo que cortarlas con un cuchillo y después rebozarlas.

Un día la masa se me aplastó y cómo no tenía tiempo de estar moldeándolas, las dejé así, cuadradas.

Ya me contaréis que os parecen si las hacéis.

Consejo:

Una vez fritas, podéis echarles un hilito de miel. Le va muy bien a estas croquetas.