Gazpachos manchegos

La cantidad de carne que hay en los ingredientes admite más tortas cenceñas pero, como siempre, va a gusto del consumidor. Las recetas son orientativas.

Esta receta típica manchega, puedes verla también si haces click con el ratón sobre la imagen de la derecha; la del libro “El Azafrán de La Mancha en la cocina tradicional”.

Hay mucha gente que llama galianos a los gazpachos manchegos pero hay diferencias entre una receta y otra, por eso, dentro de poco, publicaré la de los galianos.

Lo suyo, para respetar el origen de este guiso, es hacerlo con carne de caza pero si no la tienes o no te gusta, puedes sustituirla por pollo. No es lo mismo, pero como dice el refrán, a falta de pan, buenas son tortas.

Y hablando de tortas: las que se necesitan para hacer gazpachos puedes encontrarlas en Mercadona y también en Hipercor o supermercados del C. Inglés.

Hay a quien le gustan con más carne y menos tortas, o viceversa. En esta ocasión, se ve bastante la carne, por eso, si queréis, podéis añadir más cantidad de tortas. Mis cantidad

Una ventaja de este guiso es que, si lo deseas, puedes prepararlo todo el día de antes, salvo las tortas, que las añadirás al día siguiente, quince o veinte minutos antes de llevarlo a la mesa.

A mi me parece una comida buenísima y diferente si tienes muchos invitados en casa; una receta perfecta para combatir el frío en estos días de invierno.

Los ingredientes y la elaboración son cortesía de Mª Ángeles Serrano Cuenca : Mariángeles, fue un placer conocerte y pasar contigo unas horas que siempre recordaré con cariño. Gracias por tu ayuda. El libro está hecho entre todos.

Agrícola Técnica de Manipulación y Comercialización, S.L.

Minaya. Albacete.

Al final de la receta aporto la información nutricional, que, como ya he dicho

Ingredientes (para 10-14 comensales):

1/2 liebre

1 perdiz

1/2 conejo

Los hígados de la liebre y conejo

8-10 tortas cenceñas o la misma cantidad en bolsas de tortas cenceñas (las venden en Mercadona)

1 pimiento rojo italiano

2 cebollas grandes

1 cabeza de ajo morado

6 hojas laurel

200 g de champiñones

200 g de jamón o 1 hueso de jamón

50 hebras de Azafrán de La Mancha

6 u 8 tomates

150 mL aceite de oliva virgen extra

2.5 L de agua

Unas ramas de tomillo y de romero frescos

Pimienta negra en grano

3 cucharadas de almendras tostadas

12 ramas de perejil

Sal

Elaboración:

Fríe los hígados con algo de sal. Reserva en plato.

Parte la carne en trozos grandes. Echa la perdiz y la liebre a una cazuela con las hierbas aromáticas, una cebolla, el ajo, el laurel, el pimiento, la pimienta y la sal. Cuécelas y cuando quede poco para que la carne esté tierna, añade el conejo.

Una vez la carne esté acabada, sácala del caldo y desmenúzala cuando esté fría. Mejor con las manos. No debe quedar ningún hueso. Reserva.

Cuela el caldo y resérvalo también.  

En un recipiente de capacidad suficiente, prepara un sofrito con la otra cebolla y los tomates, todo muy bien picado. Cuando esté casi hecho, agrega los champiñones, el jamón cortado en dados, y posteriormente, la carne desmenuzada.

Vierte encima el caldo de la cocción y deja que hierva unos diez minutos.

Mientras tanto, haz un majado con los hígados fritos, el perejil, el azafrán, las almendras y un poco del caldo de la cocción. Deja cocer.

Pasados cinco minutos agrega las tortas cenceñas troceadas.

La elaboración estará terminada cuando las tortas estén muy blandas y el caldo casi haya desaparecido (esto ya va un poco a gusto de cada uno).

Va por ti.

Conejo en escabeche. Carne de monte

Esta manera de hacer conejo en escabeche ha sido un éxito en casa, por eso, he decidido publicarla.

Al fin y al cabo, esto también puede ser un aperitivo ideal para tomar en familia o con amigos.

Hasta hace poco, hacía el escabeche según me enseñó mi madre pero me apetecía cambiar y creo que ya he dado con el punto que a mi me gusta. No es mejor ni peor que el suyo, simplemente es diferente. Al final del post te pondré un enlace con su receta. No se si recordarás que hace tiempo nos pusimos de acuerdo varios bloggers de Castilla la Mancha para publicar un plato típico de la región el día de nuestra Comunidad y yo publiqué nuestra perdiz escabechada, también regalo de mi hermano…¡si es que es más majo!.

Ya he contado más de una vez, que comer carne de caza ha sido algo habitual en mi casa. Entonces, era mi padre quien cazaba pero los años se le notan y ahora es mi hermano quien caza y trae carne, cosa que agradezco hasta el infinito porque la carne de monte proviene de animales alimentados lejos de la mano del hombre, sin hormonas ni pienso en la mayoría de los casos, además, a mis hijos les encanta aunque su preferida es la de ciervo, corzo y jabalí. Pienso que la carne de monte, debidamente analizada y tratada es de las carnes más sanas y sabrosas que hoy en día se puede comer.

Lo que hacemos es congelarla, así, tenemos para todo el año o para unos cuantos meses.

Aquel día, mi hermano salió con 7 u 8 amigos y sus dos perros, Domi y Pou. Entre todos cazaron casi 80 conejos y uno de ellos fue este que he escabechado. 

Siempre me regala algo de carne de la que caza y yo, a cambio, le guardo una ración cuando la cocino.

Las cantidades van a ojo de buen cubero, y las aromáticas, a gusto del consumidor, siendo aconsejable utilizar hierbas frescas.

Sustituir el agua por zumo de naranja en esta receta es buena idea porque, a parte de dar muy buen sabor a la carne de monte, la deja más tierna.

El azafrán también ayuda en lo que a sabor se refiere porque es un saborizante natural y cuando es de calidad, con poca cantidad hay suficiente. A veces, si echas la medida adecuada, apenas notas el sabor a azafrán pero si que esa comida, está más rica que cuando no empleas esta especia. El azafrán de la Mancha está reconocido como el mejor del mundo y para estar segura de su calidad y procedencia, siempre lo compro con Denominación de Origen Protegida.

Puedes hacer este escabeche con la carne que quieras, perdiz, paloma, pollo, etc etc

Ingredientes:

1 conejo de campo

Sal

1 cuchara de postre de pimienta negra en grano

2 cebollas

1 zanahoria

8 hebras de azafrán de la Mancha DOP (trituré 5 y 3 las eché enteras)

3 dientes de ajo morado

2 o 3 hojas de laurel

La piel de media naranja

La piel de un limón (sin la parte blanca)

1/2 vaso de vinagre de manzana

1/2 vaso de vino blanco

1 vaso de aceite de oliva (añádelo poco a poco para no pasarte)

1 vaso de zumo de naranja

1 rama de tomillo fresco

1 rama de romero fresco

1 rama de orégano fresco

Pimentón (opcional pero le irá bien)

Cominos (opcional)

Elaboración:

Trocea el conejo y salpiméntalo.

Pica la cebolla en juliana.

Corta la zanahoria en rodajas finitas.

Coloca las hebras de azafrán de la Mancha en un trozo de papel de aluminio o papel no adherente y tritúralas con los dedos. ¡Ah! me gusta dejar dos o tres hebras enteras para añadirlas después porque me encanta que se vean en el plato. Se las comen quienes más suerte tienen.😉

Haz el zumo de naranja e incorpora las hebras de azafrán. Reserva.

Echa una cucharada de aceite a la sartén y dora la carne a fuego fuerte.

Retira y reserva.

Añade algo más de aceite de oliva a la sartén y sofríe la cebolla, la zanahoria y los dientes de ajo enteros, sin pelar y un pelín rotos, ya sabes, colocas el cuchillo sobre ellos y aprietas con la mano para aplastarlos un poco.

Añade también el laurel, la pimienta en grano, las pieles de naranja y limón y las hierbas frescas.

Si lo deseas, puedes añadir también pimentón y una pizca de cominos. El día que hice las fotos no le eché de estas especias.

Cuando la cebolla esté pochada, añade el vinagre, el vino, el zumo de naranja, lo que queda de aceite y las 3 hebras de azafrán manchego que había dejado enteras.

Introduce ahora el conejo y tapa la sartén o cacerola.

Cocina media hora a fuego suave.

Retíralo del fuego y deja que se temple.

Guárdalo en la nevera durante 24 horas.

Retira las pieles de los cítricos y las hierbas aromáticas.

Sirve templado con la cebolla y la zanahoria.

Va por ti.

Recuerda que las cantidades van un poco a ojo pero estoy segura de que repetirás y para la segunda vez, corregirás a tu gusto. Las recetas son siempre orientativas y cada uno debe adaptarlas según le parezca.

Si quieres leer la otra receta de escabeche que tengo en el blog, pincha aquí.

Este enlace te llevará a la sección recetas de caza del blog.

 

CONEJO DE CAMPO CON SALSA DE NATA AL AZAFRÁN DE LA MANCHA

Jamás he comido conejo de granja. Siempre de monte. Confieso que lo aborrecí siendo niña pero eso forma ya parte del pasado y a día de hoy valoro más que nunca la carne de caza. Todo se lo debo a mi padre y a mi hermano.

La caza es una actividad cinegética que tiene mucha importancia en Castilla-La Mancha. Guste o no guste, no quiero entrar en debate, hay que reconocer que es necesaria para mantener un equilibrio en la naturaleza.

Hoy, 31 de mayo, es el día de mi Comunidad Autónoma y qué mejor manera que celebrarlo con una receta que cuenta entre sus ingredientes con carne de caza y con azafrán de la Mancha.

Más sencilla no puede ser. Si quieres puedes añadir unas setas al sofrito y a lo mejor algo de coñac, pero así, tal y como te la voy a explicar, está como para echar una siesta, algo muy manchego también, justo después de comer.

Ingredientes:

1 conejo de monte (En mi caso, cortesía de mi hermano)

1 cebolla grande

200ml de nata líquida

6 a 8 hebras de azafrán de la Mancha con DOP

4 a 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (yo calculo una por persona)

Sal

Perejil (opcional)

Pan para mojar la salsa (no queda bien pero si hay que mojar, se moja)

Elaboración:

Una vez esté limpio el conejo, trocéalo en partes más o menos de igual tamaño.

Pon a calentar el aceite y fríe el conejo.

Retíralo del fuego y reserva.

En ese aceite, sofríe la cebolla que previamente has picado en brunoise y echa un pellizco de sal.

Mientras la cebolla se sofríe, muele las hebras de azafrán en el mortero y vierte ahí la nata para que coja color.

Cuando la cebolla esté lista, añade la nata y el conejo.

Deja que todo hierva a fuego medio hasta que la nata espese.

Rectifica de sal si lo crees necesario.

Una vez lo has emplatado, puedes espolvorear algo de perejil picado. (toma pareado)

¡A disfrutar!

Se me olvidaba… puedes sustituir la carne de conejo por la de pollo.

Va por ti.